
¡Hola a todos, Sanroqueros, Bilbilitanos y Peñistas!
Para quienes no me conozcan de cerca, soy Pedro Pérez Yagüe, aunque en las calles de nuestra querida ciudad casi todos me llaman por mi apodo, "Desper". Soy peñista de la PEÑA EL CACHIRULO, donde he pasado la mayor parte de mis San Roques. Este año 2026 está siendo uno de los más emocionantes y emotivos de mi vida, ya que tengo el inmenso honor de celebrar mis Bodas de Oro en las fiestas: 50 años ininterrumpidos, viviendo el espíritu Sanroquero y compartiendo la alegría de nuestros días grandes. Y como colofón, la Federación de Interpeñas me ha otorgado el reconocimiento de Peñista del Año, un premio que recibo con el corazón lleno de gratitud.
Mirar atrás y repasar mi trayectoria es ver una vida entera dedicada, con aciertos y errores, pero siempre con el corazón por delante, al tejido social, festivo y deportivo de Calatayud. En lo que respecta a San Roque, nunca he sabido ser un mero espectador; como casi todo en mi vida, siempre he sido un apasionado y me ha gustado colaborar activamente en todo lo que se me ha solicitado, siempre he entendido que la grandeza de nuestras fiestas depende del esfuerzo colectivo. Por eso, durante estas cinco décadas, he procurado arrimar el hombro en la sombra, colaborando de forma activa con diferentes directivas y trabajando incansablemente para que llegado el día, todo salga perfectamente, y que la hospitalidad, la hermandad y el orgullo bilbilitano sigan siendo nuestras mejores señas de identidad.
Sin embargo, mi compromiso con Calatayud no se detiene cuando terminan las fiestas. Quienes me conocen saben de mi profunda vocación por el asociacionismo local y, muy especialmente, por el deporte de nuestra tierra. He tenido la suerte y el orgullo de dedicar más de 30 años de mi vida como directivo al Atlético Calatayud, además de vivir una etapa maravillosa como presidente del Club de Pelota Calatayud. Hoy en día, sigo al pie del cañón con la misma ilusión del primer día, presidiendo la Escuela de Fútbol Base Calatayud, donde pongo todo mi empeño en que los más jóvenes crezcan con los valores del esfuerzo, el compañerismo y el deporte.
Tanto en mi faceta como empresario y gestor, como en mi vida personal, mi motor siempre ha sido el mismo: trabajar por y para mi ciudad. Intentando, durante más de 45 años, que a todos los que llamaban a mi puerta salieran satisfechos del trato y del trabajo bien hecho.
Este reconocimiento como Peñista del Año lo siento como el regalo de toda una comunidad a la que he intentado devolver un poquito de todo lo que me ha dado.
Y recordad, lo más importante es estar todos juntos.
Nos vemos en las calles, disfrutando de las charangas y celebrando juntos lo que nos une.
¡Viva San Roque y viva Calatayud!
PEDRO PEREZ YAGÜE “DESPER”

